Un partido de fútbol el día domingo en las canchas de “Marquitos”, en la ciudad de Trelew, terminó con un insólito hecho de violencia. El protagonista fue inesperadamente el árbitro, quién protagonizó un escándalo que incluyó insultos, amenazas, golpes y un intento de fuga.
Según testigos, el hombre comenzó a agredir verbalmente a los presentes, invitando a pelear, hasta que la situación escaló y terminó golpeando a un efectivo policial que se encontraba realizando servicio adicional junto a otros agentes.
Tras el ataque, el árbitro intentó escapar corriendo y se metió en un Volkswagen que no le pertenecía. El dueño del vehículo aseguró no conocerlo, lo que sumó aún más confusión a la escena.
Finalmente, el auto fue rodeado por la Policía y el agresor fue detenido en el lugar.
Se informó además que el hombre tiene una tobillera electrónica por una causa de violencia de género. Si bien puede circular, tiene prohibido acercarse a su expareja.
Fue trasladado a una dependencia policial, aunque horas más tarde recuperó la libertad. El caso generó fuerte repudio y reavivó el debate sobre la violencia en el fútbol amateur.
Fuente: Diario Jornada
