Miguel Currumil, un trabajador rural de la zona de Gorro Frigio. recorrió cerca de 30 kilómetros a pie para intentar cobrar su pensión, pero no logró hacerlo y terminó siendo auxiliado durante la madrugada en medio de las bajas temperaturas que azotan a la región..
Según relataron vecinos de la región, Currumil emprendió la caminata durante la madrugada del jueves desde el establecimiento rural donde se encontraba trabajando. Su objetivo era llegar hasta Lagunita Salada, a unos 450 km de Trelew para realizar el cobro de su pensión a través del servicio de banco móvil que periódicamente visita la localidad.
Después de varias horas de marcha, el peón rural arribó al pueblo cerca de las 18 horas. Sin embargo, al llegar se encontró con una amarga sorpresa: la unidad bancaria ya había concluido su atención y se había retirado del lugar.
Sin posibilidades de realizar el trámite ni contar con un medio de transporte para regresar, el hombre decidió emprender inmediatamente el viaje de vuelta caminando hacia su puesto de trabajo.
Con el paso de las horas, el cansancio acumulado y las bajas temperaturas propias del invierno en la meseta comenzaron a pasarle factura. Cerca de la 1:15 de la madrugada de este viernes, algunos vecinos que transitaban por el sector lo encontraron a la vera del camino en un evidente estado de agotamiento físico.
De acuerdo con quienes lo asistieron, Currumil se encontraba muy cansado y afectado por el intenso frío luego de haber recorrido decenas de kilómetros durante la jornada.
La situación volvió a poner en evidencia las dificultades de acceso a servicios esenciales que enfrentan numerosos habitantes de las zonas rurales más alejadas de Chubut, donde las largas distancias, la escasez de transporte y las condiciones climáticas extremas suelen convertirse en obstáculos cotidianos.
Fuente: ABC Diario
