Un preocupante episodio se registró en Puerto Madryn, donde un adolescente de 16 años fue demorado por la policía tras ser identificado con una pistola de aire comprimido en las inmediaciones de un establecimiento educativo. El hecho ocurrió el martes por la tarde, aunque tomó estado público recién en las últimas horas.
Según la información oficial, la situación se originó a partir del mensaje de una madre a las autoridades del colegio ubicado en la intersección de Dorrego y San Martín. A través de WhatsApp, la mujer advirtió que su hija había escuchado comentarios entre estudiantes sobre la posible presencia de un arma dentro de la institución, aunque no la había visto directamente.
Ante esta alerta, directivos y docentes activaron un protocolo preventivo y realizaron una revisión en distintas aulas. Se inspeccionaron cursos, baños y mochilas con el consentimiento de los alumnos, pero en ese momento no se detectaron elementos sospechosos.
Horas más tarde, un docente informó a la policía que el joven señalado podría encontrarse frente al colegio, en una plaza cercana. Con esos datos, efectivos se dirigieron al lugar y lograron identificar al adolescente, quien vestía pantalón marrón y campera negra y se encontraba acompañado por una chica.
Durante el procedimiento, el menor fue demorado y se le secuestró un arma tipo pistola que luego se confirmó era de aire comprimido. En ese momento también estaba junto a un joven de 18 años, quien posteriormente fue liberado.
La intervención policial se inició tras un llamado al 101 realizado por una efectivo, que había sido alertada previamente por las autoridades escolares. Cerca de las 19:30, personal policial actuó en la zona de Mitre y Dorrego, donde se concretó la demora.
Posteriormente, la División Policial de Investigaciones comenzó a trabajar para determinar las circunstancias del hecho y establecer si existe relación entre la advertencia inicial dentro del colegio y la presencia del arma fuera del establecimiento.
El arma fue secuestrada y se llevan adelante entrevistas y actuaciones para esclarecer completamente lo ocurrido. El adolescente fue trasladado a una comisaría y luego entregado a sus padres. No se descarta la intervención de áreas de familia para abordar la situación.
Este tipo de hechos refuerza la importancia de los protocolos de actuación en escuelas ante posibles situaciones de riesgo, así como la rápida comunicación entre familias, docentes y autoridades para prevenir escenarios que puedan generar preocupación en la comunidad educativa.
