El desplazamiento de toda la cúpula directiva y la suspensión de clases no lograron calmar la tensión en el establecimiento tras una noche de violencia, destrozos y revelaciones que estremecen a la ciudad.
Un reclamo de explicaciones terminó en una jornada de caos absoluto y violencia en la Escuela 21. La confirmación de un presunto abuso sexual contra un alumno en el interior de los baños del establecimiento desató el lunes por la noche una verdadera batalla campal: vidrios destrozados, agresiones al personal docente y un saldo de heridos que incluyó a un hombre trasladado de urgencia tras sufrir cortes profundos.
La indignación de los padres, que aseguran haber sido ignorados por las autoridades escolares al inicio del reclamo, derivó en una furia incontrolable. «Nadie salió a hablar y la situación se desmadró», relataron testigos de una noche marcada por gritos, macetazos contra la fachada y mujeres en estado de shock. La intervención policial fue necesaria para evitar que la situación pasara a mayores, mientras la justicia ya tomó cartas en el asunto a través de la fiscalía especializada en delitos contra la integridad sexual.
Un nudo de sospechas y silencio
La gravedad del caso trasciende el hecho denunciado el lunes. Entre los manifestantes circuló una denuncia que añade una capa de oscuridad al conflicto: no sería un caso aislado. Varios padres aseguraron que hechos similares han ocurrido en los últimos años y que fueron sistemáticamente mantenidos bajo reserva por las autoridades educativas.
El presunto abusador sería otro menor de edad, lo que añade complejidad legal y social a un caso que ha dejado a la comunidad educativa en estado de parálisis.
Intervención del Ministerio y purga de autoridades
Ante la magnitud del escándalo y el estallido social, el Gobierno Provincial reaccionó con una medida de shock: todo el cuerpo directivo de la Escuela 21 fue desplazado de sus cargos. Este martes, las puertas del colegio permanecen cerradas y no hay dictado de clases.
Se espera que este mediodía el Ministro de Educación, José Luis Punta, arribe personalmente al establecimiento para encabezar una reunión de emergencia con los padres. El objetivo será no solo contener la crisis actual, sino investigar a fondo si existió una red de encubrimiento institucional sobre casos previos de abuso, tal como denuncian las familias de Trelew.
