Omira Pogonza Molina, de 32 años, salió el lunes desde su casa en Olivos rumbo a un banco en Vicente López… y desde ese momento, nada.
Ni mensajes, ni llamados, ni señales.
La mujer se trasladaba en una moto Gilera Smash negra y azul, sin patente, y tenía como destino una sucursal del Banco Santander, donde debía retirar dinero de una liquidación laboral.
Pero nunca regresó a su casa.
Omira es mamá de dos chicos de 8 y 4 años. Al momento de su desaparición llevaba ropa oscura, zapatillas beige y una riñonera con documentos. Como señas particulares, tiene un lunar en la nariz y un tatuaje con el nombre “Juan Manuel”.
En medio de la incertidumbre, apareció un dato que ahora también está bajo la lupa: el domingo había visto a su expareja.
La causa está en manos de la Policía y la familia pide ayuda urgente. Si alguien sabe algo, que no mire para otro lado: puede hacer la diferencia.
Fuente: NA
