La llegada del mediático abogado Roberto Castillo a Chubut para intervenir en el resonante «Caso Ángel» ha derivado en un conflicto institucional sin precedentes. Lo que en principio parecía una colaboración legal externa, se transformó en una denuncia pública por falta de ética y veracidad. El presidente del Colegio de Abogados de Comodoro Rivadavia rompió el silencio con una acusación directa: «Castillo es un mentiroso».
Una matrícula inexistente
El eje del conflicto radica en la habilitación para litigar en territorio chubutense. Según se expuso, Castillo habría afirmado en diversos medios nacionales haber completado su matriculación en el Colegio Público de Abogados de Puerto Madryn. Sin embargo, la institución del Golfo emitió un comunicado oficial aclarando que el abogado no solo no se encuentra matriculado, sino que ni siquiera ha iniciado los trámites administrativos pertinentes.
Duras críticas a la «espectacularización»
Desde Comodoro, el titular del gremio de abogados no ahorró calificativos. Señaló que cualquier profesional que desee ejercer en una jurisdicción ajena sabe que el primer paso es dirigirse al Colegio correspondiente, algo que Castillo omitió por completo. «Ni siquiera mandó un WhatsApp para consultar», ironizó el referente local.
Además, cuestionó el entorno del abogado, mencionando la constante presencia de su pareja en el caso, a quien describió como alguien que «se disfraza de abogada» y busca notoriedad en redes sociales sin tener méritos en la causa. Para la dirigencia local, Castillo está realizando un «uso lamentable de la trágica muerte de un niño», priorizando el impacto mediático por sobre el rigor jurídico que exige la profesión.
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