Un juicio oral realizado en los tribunales de Trelew terminó con un fallo que podría marcar un precedente en casos de robos con tecnología. Una mujer fue declarada culpable como coautora de un hurto agravado cometido mediante el uso de inhibidores de señal, una modalidad delictiva cada vez más frecuente.
Durante el debate, el Ministerio Público Fiscal, representado por la procuradora Silvana Lagarrigue, logró acreditar que el hecho ocurrió el 16 de septiembre de 2025, alrededor de las 19:10, cuando la imputada actuó junto a un hombre con el objetivo de sustraer elementos de un vehículo estacionado sobre calle Musters, casi Michael Jones.
Según se reconstruyó en la audiencia, la propietaria del auto —un Fiat 500— había dejado el vehículo para ingresar a un supermercado. En ese momento, los acusados utilizaron un equipo de comunicación bibanda VHF/UHF para inhibir la señal del cierre automático, lo que les permitió acceder al interior sin forzar cerraduras.
Una vez dentro, el hombre se ubicó en el asiento del conductor y la mujer en el del acompañante, desde donde sustrajeron un teléfono celular que se encontraba en la guantera, aún en su caja original. Tras concretar el hecho, ambos descendieron del vehículo y escaparon por calle Musters hacia Juncal, donde abandonaron el equipo utilizado antes de continuar su huida.
El accionar fue advertido por un transeúnte, quien dio aviso inmediato al comando radioeléctrico. A partir de la descripción brindada, una comitiva policial logró interceptar a la pareja a pocos metros del lugar, procediendo a su aprehensión.
El juez Marcos Nápoli consideró que las pruebas presentadas durante el juicio fueron suficientes para acreditar la responsabilidad de la imputada y dictó su culpabilidad por el delito de hurto agravado por el uso de instrumento semejante a llave falsa, en grado de tentativa y en carácter de coautora.
Además, se fijó para el próximo lunes 20 de abril la audiencia de cesura de pena, donde se definirá la condena. Según trascendió, la Fiscalía buscará una pena superior a la habitual en este tipo de delitos, al tratarse de la primera sentencia que contempla específicamente el agravante por el uso de inhibidores de señal.
Este aspecto introduce un cambio relevante en la interpretación judicial, ya que este tipo de hechos solía encuadrarse como hurto simple. Con este nuevo criterio, las penas parten de un mínimo de un año de prisión, en contraste con sanciones mucho menores previstas anteriormente. También se anticipó que se solicitará la declaración de reincidencia.
El fallo pone el foco en una modalidad delictiva en crecimiento y advierte a los propietarios de vehículos sobre la importancia de extremar precauciones ante este tipo de maniobras.
