Un hecho delictivo con ribetes desopilantes, aunque económicamente perjudicial, tuvo lugar este martes a las 21:00 horas en la zona sur de Trelew. Un hombre ingresó a un autoservicio ubicado sobre la calle Ceferino Namuncurá, en el corazón del barrio Corradi, y logró sustraer una suma millonaria en mercadería utilizando una técnica tan rudimentaria como efectiva: ató las botamangas de su pantalón para convertirlas en bolsas de carga.
El botín en la pierna
Gracias a las cámaras de seguridad del establecimiento, el propietario, Miguel, pudo reconstruir la secuencia del robo. En las imágenes se observa cómo el sujeto, aprovechando un descuido, se dirige a la góndola de perfumería y comienza a introducir rápidamente frascos de aromatizantes de la marca Saphirus dentro de su pantalón de jogging.
Lo que llamó la atención de los damnificados fue la capacidad de carga del malviviente. Al tener atados los tobillos de la prenda, logró acumular 30 frascos sin que estos se cayeran. Sin embargo, el peso de los envases le jugó una mala pasada estética: al intentar retirarse, el hombre debió hacer un esfuerzo sobrenatural para desplazarse.
Una compra de «coartada»
Para intentar no levantar sospechas antes de salir, el delincuente se acercó al sector de fiambrería y pidió 100 gramos de fiambre. Tras abonar la mínima compra en la caja de forma apresurada, cruzó la puerta de salida rengueando visiblemente debido al bulto y al peso que llevaba en una de sus piernas.
«Por la forma en que actuaba, creo que estaba drogado. Casi no podía caminar por el peso», relató Miguel en diálogo con Jornada.
Indignación y reclamo de seguridad
El comerciante estimó que el valor de lo robado supera los 100 mil pesos, una cifra que impacta directamente en la reposición de stock del negocio. Miguel expresó su frustración no solo por el robo, sino por la falta de respuesta inmediata de las autoridades: a pesar de contar con los videos y haber llamado a la fuerza pública, la Policía le solicitó que se acercara personalmente a la comisaría para radicar la denuncia.
Finalmente, el dueño del autoservicio vinculó este tipo de hechos a la falta de ocupación de algunos jóvenes del sector y a la presencia de personas ajenas al barrio que se asientan en viviendas precarias de la zona. «Necesitamos mayor presencia policial para mantener a raya a los delincuentes», sentenció, reflejando el cansancio de los trabajadores del barrio Corradi ante la inseguridad recurrente.
Fuente e imagen: Diario Jornada
