El caso salió a la luz tras un procedimiento interno del área de Recursos Humanos, que detectó irregularidades en un certificado presentado por el empleado. El documento incluía una fotocopia de un sello profesional y una firma que no correspondía al médico consignado.
A partir de las verificaciones, se constató además que el profesional en cuestión no se encontraba en la zona en la fecha indicada, lo que terminó de confirmar la inconsistencia del certificado.
La investigación administrativa incluyó el análisis de la documentación aportada y la revisión de la historia clínica, con el objetivo de validar la información presentada. Con esos elementos, el Municipio resolvió avanzar con la desvinculación del trabajador.
Además, se dará intervención a la Justicia para determinar si existió un delito vinculado a la falsificación de documentos.
Desde el Ejecutivo local señalaron que este tipo de medidas apuntan a reforzar los controles internos, garantizar transparencia y asegurar condiciones equitativas dentro del ámbito laboral municipal.
