Un conductor fue demorado en Puerto Madryn luego de ser detectado realizando maniobras peligrosas mientras conducía con 2,75 gramos de alcohol en sangre, una cifra que equivale a casi seis veces el límite permitido a nivel nacional y que representa uno de los casos más extremos registrados durante el último fin de semana en la ciudad.
El episodio ocurrió en jurisdicción de Comisaría Cuarta, cuando operadores del Centro de Monitoreo alertaron sobre un Volkswagen Fox negro que circulaba de manera peligrosa por distintas calles del sector.
Tras recibir el aviso, un móvil policial logró interceptar el vehículo en la intersección de Mengolarra y Albarracín. Según indicaron fuentes policiales, al momento de entrevistar al conductor los efectivos detectaron signos evidentes de ebriedad, entre ellos dificultades para hablar y fuerte aliento etílico.
Ante esa situación intervino personal de la Dirección de Tránsito, que realizó el correspondiente test de alcoholemia. El resultado arrojó 2,75 gramos de alcohol en sangre, un nivel extremadamente elevado en una ciudad donde rige la tolerancia cero al volante.
El caso fue uno de los más resonantes de un fin de semana en el que se detectaron múltiples infracciones vinculadas al consumo de alcohol al conducir. En total, las autoridades registraron 21 alcoholemias positivas durante los operativos realizados en distintos puntos de Puerto Madryn.
Otro de los hechos destacados involucró a un conductor que intentó escapar de un control preventivo ubicado en la intersección de avenida del Trabajo y Domingo Savio.
De acuerdo con el reporte policial, el hombre circulaba en una Fiat Strada y, al advertir la presencia del operativo, realizó una maniobra evasiva para evitar ser controlado y continuar su marcha.
La situación derivó en una persecución que finalizó cuando efectivos del grupo GRIM lograron interceptar el vehículo.
Según detallaron las autoridades, el conductor presentaba una actitud reticente frente a la presencia policial y mostraba claros signos de estar bajo los efectos del alcohol, ya que balbuceaba y tenía fuerte aliento etílico.
El hombre se negó a realizar el test de alcoholemia y terminó detenido por el delito de desobediencia. Además, se le labró una infracción a la Ley Nacional de Tránsito y se procedió al secuestro del vehículo.
Los controles de alcoholemia forman parte de los operativos preventivos que se intensifican durante los fines de semana en Puerto Madryn con el objetivo de reducir siniestros viales y detectar conductas de riesgo al volante.
