La motosierra llegó también al sistema de salud sindical. El Gobierno nacional declaró en crisis a cinco obras sociales gremiales tras detectar problemas económicos, deudas y deficiencias en la cobertura médica.
La decisión fue publicada en el Boletín Oficial y forma parte de la política de auditorías que viene impulsando la Superintendencia de Servicios de Salud.
Según explicaron desde Nación, las entidades presentan un cuadro crítico: vulnerabilidad financiera, dificultades para pagar deudas y complicaciones para garantizar prestaciones básicas a sus afiliados.
Las obras sociales afectadas pertenecen a trabajadores de distintos sectores, desde empacadores de fruta hasta personal del subte y maquinistas de televisión.
El Ejecutivo les dio 15 días para presentar un plan de saneamiento. Caso contrario, podrían enfrentar intervenciones o incluso perder la habilitación para seguir operando.
Desde el oficialismo niegan una pelea contra los sindicatos y aseguran que el objetivo es “ordenar y controlar” el sistema.
Fuente: NA
