Las denuncias contra dirigentes y militantes de ATE siguen creciendo tras los violentos incidentes ocurridos esta semana en la Delegación Administrativa del Ministerio de Educación en Comodoro Rivadavia.
Trabajadores auxiliares y docentes denunciaron amenazas, aprietes y escraches internos por no acompañar las medidas de fuerza impulsadas por el gremio.
Una de las acusaciones apunta contra la dirigente Verónica Rosales y otros integrantes del sindicato. Según relataron trabajadores, algunos empleados fueron intimidados por decidir continuar trabajando durante el paro.
“Nos amenazan y nos escrachan por no adherir”, aseguró una auxiliar de Educación, quien además denunció presiones sobre monotributistas para participar de las protestas.
Otra trabajadora presentó una denuncia policial luego de recibir una llamada telefónica intimidatoria tras compartir videos de los disturbios ocurridos en la Delegación ubicada en José Fuchs y Marcelino Reyes.
Según consta en la presentación, una mujer le advirtió que la iba a “cagar a palos” si seguía difundiendo imágenes de los incidentes.
La situación ocurre mientras continúa la investigación por los destrozos registrados durante la protesta, donde hubo vidrios rotos, daños en el edificio y cinco policías lesionados.
Además, la Justicia dictó prohibición de acercamiento por seis meses a la sede de Supervisión de Escuelas para varios manifestantes involucrados en los disturbios.
