Un millonario y sumamente peligroso robo domiciliario sacudió a la comunidad del barrio Quintas al Río durante la noche del pasado martes. Delincuentes aprovecharon la ausencia de los propietarios para ingresar a una vivienda ubicada sobre la calle Rivadavia al 3300 y sustraer un verdadero arsenal compuesto por diez armas de fuego de diversos calibres, gran cantidad de municiones y hasta una embarcación ligera.
El hecho delictivo se habría perpetrado entre las 21:30 y las 22:30 horas, momento en que el sistema de monitoreo silencioso de la vivienda emitió una alerta directamente al teléfono celular del propietario. Debido a que el damnificado se encontraba fuera de la zona, encomendó a personal de su confianza que se acercara al lugar. Al arribar a la propiedad, cerca de las dos de la mañana, los empleados constataron el peor escenario y dieron aviso inmediato al comando radioeléctrico.
Efectivos de la Comisaría Distrito Cuarta de Trelew se constituyeron en el domicilio a las 02:50 horas para iniciar las actuaciones correspondientes. Según las primeras precisiones de los peritos de la División Policía Científica, se presume que los malvivientes accedieron al predio de manera estratégica a través de la zona ribereña trasera. Una vez en el terreno, violentaron una ventana de la morada para ganar el interior del inmueble.
Un botín de alto calibre
Una vez dentro de la casa, los asaltantes se dirigieron directamente hacia un gabinete de grandes dimensiones donde el propietario atesoraba su armamento. De allí sustrajeron un listado de piezas de alto valor comercial e histórico:
Armas de colección: Una pistola Luger calibre 9mm y una carabina Remington calibre .22, ambas heredadas del abuelo del damnificado.
Pistolas semiautomáticas: Una Glock modelo 22 (calibre .40), una Bersa TPR9 (calibre 9mm) y una Bersa Thunder (calibre .22).
Armas largas de repetición y semiautomáticas: Dos escopetas Hatsan Escort calibre 12, una carabina Ruger American calibre .223, otra carabina Ruger PC9 calibre 9mm y una carabina Ruger American calibre .22 Magnum.
Además del armamento y las tarjetas de legítimo usuario correspondientes, los delincuentes se alzaron con cuatro cajas de municiones por cada uno de los calibres mencionados. Para evacuar el cuantioso botín, y reforzando la hipótesis del ingreso por el agua, los ladrones también se llevaron un kayak de color amarillo con capacidad para dos personas.
Bajo las órdenes de la Oficial Principal a cargo del procedimiento, en el lugar se labraron las actas de rigor y se dio intervención a la División Investigaciones Policiales (DPI), quienes ya se encuentran relevando cámaras de seguridad de la zona y recolectando testimonios para dar con el paradero de los autores y el peligroso arsenal sustraído.
