El violento episodio ocurrió el jueves por la noche en el asentamiento Costanera. Tras una feroz pelea, uno de los involucrados atacó a tiros la vivienda de su hermano y, en represalia, su propia casa terminó completamente destruida por el fuego.
Una violenta disputa familiar entre hermanos escaló a niveles extremos el jueves por la noche en la zona oeste de la ciudad, dejando como saldo dos viviendas con graves daños materiales —una por impactos de bala y otra consumida por las llamas— y un hombre tras las rejas. El feroz enfrentamiento requirió un fuerte despliegue del personal policial de la Subcomisaría del barrio INTA para evitar una tragedia mayor.
El conflicto comenzó minutos después de las 23:00 horas en la intersección de la calle Río Negro y la Costanera. Efectivos que realizaban un patrullaje de rutina por el sector fueron alertados sobre una violenta riña vecinal. Sin embargo, al arribar al primer domicilio señalado, los agentes constataron que no había moradores en el lugar, ya que la situación se había trasladado a la dependencia policial.
Denuncia, persecución y detención
Casi en simultáneo, el mayor de los hermanos, un hombre de 32 años, se presentó en la guardia de la Subcomisaría para denunciar formalmente a su hermano menor, de 30 años. Según el denunciante, el joven se había presentado previamente en su propiedad y la había atacado a balazos.
Con el objetivo de preservar la escena y realizar una inspección ocular en busca de vainas servidas u otros elementos de interés para la causa, una comitiva policial regresó a la vivienda junto al damnificado. Al llegar al lugar, se encontraron de frente con el sospechoso de 30 años, quien al percatarse de la presencia de los uniformados intentó darse a la fuga a pie. Tras mostrar una actitud sumamente hostil hacia los agentes, el sujeto fue rápidamente reducido y detenido.
Venganza e incendio en el asentamiento
Mientras se llevaba a cabo el arresto del agresor, la situación sumó un nuevo capítulo de violencia. Los efectivos policiales advirtieron una densa columna de humo y un foco ígneo declarándose sobre una precaria vivienda ubicada en la calle Gales del asentamiento Costanera.
Al ser consultado por el origen de esa propiedad, el hermano de 32 años reconoció ante las autoridades que dicha casa pertenecía al imputado (su hermano menor) y que, paradójicamente, se encontraba bajo su propio cuidado y responsabilidad. Según los primeros indicios, el incendio de la vivienda del atacante habría sido provocado intencionalmente como una presunta represalia inmediata por la balacera previa.
El acusado de efectuar los disparos y sindicado como el principal generador de la escalada de violencia familiar quedó alojado en la alcaidía policial. El hecho fue confirmado oficialmente por el comisario Brian Alarcón, jefe de la Subcomisaría del barrio INTA.
Con información de Diario Jornada.
