El básquet patagónico volvió a tocar el cielo. Gimnasia y Esgrima de Comodoro Rivadavia derrotó este sábado 68-56 a Quimsa de Santiago del Estero y se consagró campeón de la Liga Nacional 2025/26, logrando el segundo título de su historia y cortando una espera de veinte años.
El equipo dirigido por Pablo Favarel cerró la serie final por 4-2 en un Socios Fundadores colmado, donde miles de hinchas acompañaron una noche que quedará grabada en la memoria del deporte chubutense.
El Verde construyó la victoria desde una defensa sólida y una gran actuación colectiva. Sebastián Carrasco fue la figura del encuentro con 19 puntos y terminó coronando unas finales excepcionales, mientras que Carlos Rivero aportó 14 unidades en momentos decisivos.
La consagración tiene un valor especial para toda la región. No solo porque devuelve a un equipo patagónico a la cima del básquet argentino, sino porque lo hace frente a uno de los grandes candidatos al título y después de una serie que exigió carácter, madurez y temple competitivo.
Con el pitazo final llegó el desahogo. Jugadores, cuerpo técnico e hinchas celebraron una conquista que volvió a poner al deporte de Chubut en el centro de la escena nacional. Veinte años después, Gimnasia volvió a ser campeón y la Patagonia volvió a festejar.
