El vocal de la Asociación Argentina de Criadores de Merino, Pablo Serres, manifestó su preocupación por la reaparición de la sarna ovina en Chubut y destacó la necesidad de fortalecer las acciones de prevención para evitar nuevos contagios.
El dirigente recordó que durante la década de 1990 la provincia logró erradicar prácticamente la enfermedad. “Chubut tuvo prevalencia cero durante muchos años y por eso preocupa que la sarna vuelva a convertirse en un problema”, afirmó.
Según explicó, la enfermedad provoca importantes pérdidas productivas y económicas al afectar la salud de los animales, deteriorar la calidad de la lana e incluso comprometer la supervivencia de las majadas.
Serres señaló además que los tratamientos tradicionales ya no ofrecen la misma eficacia debido a la resistencia desarrollada por el parásito. A esto se suma la imposibilidad de aplicar baños sanitarios durante el invierno, considerados el método más efectivo para combatir la enfermedad.
“Estas tareas se realizan habitualmente después de la esquila y con temperaturas más cálidas, desde diciembre en adelante. Hoy es prácticamente imposible hacerlo”, sostuvo.
Por último, destacó la importancia de los controles sanitarios, la desinfección de vehículos y herramientas, y la autodenuncia de los productores ante la detección de focos. “El primer interesado en mantener la sanidad es el productor, porque es quien asume las pérdidas económicas”, remarcó.
Fuente: LU20
