A una semana de los terremotos que golpearon a Venezuela, el gobierno decretó duelo nacional por siete días en medio de un escenario crítico con miles de víctimas y una emergencia humanitaria en expansión.
Las autoridades confirmaron al menos 2.295 fallecidos, más de 11.000 heridos y más de 40.000 personas aún sin ser localizadas. Además, se mantienen activos numerosos campamentos donde se alojan los damnificados.
El presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, informó que más de 4.000 rescatistas continúan trabajando en la zona de desastre, junto con brigadas internacionales que refuerzan las tareas de búsqueda y asistencia.
Según el balance oficial, se distribuyeron más de 8,8 millones de kilos de alimentos y se entregaron miles de bolsas de comida a las familias afectadas. También se reportan más de 17.000 atenciones médicas realizadas desde el inicio de la emergencia.
Organismos internacionales, incluida la Organización Mundial de la Salud, alertaron por la posibilidad de brotes de enfermedades debido al colapso del sistema sanitario.
Fuente: NA
