La caída del consumo se profundizó en mayo y cambian los hábitos de compra. Los comercios de barrio ganan terreno frente a las grandes cadenas.
El ajuste en el bolsillo sigue modificando la forma de comprar de los argentinos. Un informe del Banco Provincia reveló que el consumo volvió a caer en mayo, con un fuerte impacto en supermercados y alimentos, mientras aumentó el peso que tienen los impuestos y los servicios dentro del presupuesto familiar.
La tendencia muestra que muchas familias dejaron de hacer compras grandes y ahora recurren varias veces por semana a almacenes y comercios de cercanía para comprar solo lo que pueden pagar en el momento. También crecen las compras de menor monto e incluso algunos clientes dividen el ticket para acceder a los beneficios de las promociones bancarias.
En paralelo, las ventas de ropa, electrodomésticos y otros bienes considerados no esenciales continúan en baja. Aunque el comercio electrónico sigue creciendo, el repunte todavía no alcanza para revertir la caída general del consumo.
Fuente: NA
