Un informe sanitario confirmó que las altas temperaturas provocaron un fuerte aumento de la mortalidad entre el 22 y el 28 de junio. Además, pronostican una nueva ola de calor.
La ola de calor que afectó a Europa entre el 22 y el 28 de junio dejó cerca de 20.000 personas fallecidas, según una actualización de los registros sanitarios difundidos por la red EuroMOMO.
La cifra supera ampliamente el reporte preliminar, que hablaba de unos 3.000 decesos, y ubica a esa semana entre las más críticas de la última década en cuanto al impacto de las altas temperaturas.
Los mayores niveles de mortalidad se registraron en Alemania y Francia, donde cada país contabilizó más de 5.000 fallecimientos vinculados al fenómeno.
En paralelo, los organismos meteorológicos advirtieron que una nueva ola de calor comenzaría este lunes y podría llevar las temperaturas hasta los 40°C en varias zonas del sur de Europa.
Las autoridades sanitarias recomendaron extremar los cuidados para evitar golpes de calor y otras complicaciones derivadas de las temperaturas extremas.
