La Justicia detuvo este lunes a Lucía Sosa, la madre de Isabella Aguirre, la niña de dos años que murió días atrás en Villa Gesell, por el delito de abandono de persona seguido de muerte agravado por el vínculo.
La víctima falleció producto de una broncoaspiración, que derivó en una asfixia obstructiva y un paro cardíaco mientras tomaba una mamadera. Los peritos informaron que el cuerpo no presentaba signos de violencia.
La madre de la menor fue señalada desde un principio como la responsable de la muerte de la menor. Su situación se complicó aún más luego de que su hijo, Lucas, asegurará ante la justicia que su madre «no está apta para tener hijos». Y le pidió a la justicia que permanezca detenida o sea internada en una institución psiquiátrica.
Durante la investigación también trascendió que Lucía Sosa había sido juzgada por la muerte de otras dos hijas, Candela y Jazmín, ocurridas en 2016, aunque en ese proceso fue absuelta.
El delito que ahora se le imputa, abandono de persona seguido de muerte agravado por el vínculo, prevé una pena de entre 5 y 15 años de prisión, según el Código Penal Argentino.
