Ni los descuentos, ni las cuotas, ni las promociones alcanzaron para revertir la tendencia. Las ventas por el Día del Niño bajaron 2,5% interanual a precios constantes y los comercios volvieron a encontrarse con un consumidor que mira precios, posterga compras y busca alternativas más económicas.
De acuerdo con el relevamiento, el 81,2% de los comercios lanzó promociones para intentar atraer compradores. La financiación con tarjeta fue la herramienta más utilizada, seguida por los descuentos en efectivo. Aun así, el movimiento comercial no logró alcanzar las expectativas del sector.
El gasto promedio por operación fue de $45.892. Si bien el monto nominal fue superior al del año pasado, una vez descontado el efecto de la inflación el incremento real fue apenas del 0,8%.
La situación fue particularmente difícil para las jugueterías, que registraron la mayor caída, con un 4,8%. La demanda se concentró en artículos de menor precio y en compras realizadas sobre el cierre de la fecha. También hubo una fuerte competencia de bazares, plataformas online, productos importados y ferias informales.
La indumentaria cayó 4,1%, mientras que calzado y marroquinería retrocedieron 3,1%. Librerías (-1,8%) y el rubro de celulares, accesorios y equipos de audio y video (-1%) tuvieron descensos más moderados.
Para el 36% de los comercios, el Día del Niño generó algo más de movimiento, pero no modificó el panorama general. Solo el 9,1% consideró que la fecha fue clave para dinamizar las ventas del mes.
El dato deja una conclusión clara: hubo consumo, pero mucho más medido. Las promociones ayudaron a mover mercadería, aunque sin conseguir todavía un repunte fuerte y sostenido.
Fuente: CAME
