El mercado laboral argentino sigue sin encontrar un piso. En mayo se perdieron 9.059 puestos de trabajo privado registrado, una baja del 0,15% mensual, de acuerdo con los datos del SIPA publicados por la Secretaría de Trabajo.
El retroceso del empleo privado fue acompañado por una leve mejora en otras modalidades. El empleo público sumó 736 puestos y el trabajo en casas particulares incorporó 1.352. El monotributo también creció, con 2.676 nuevos inscriptos. En contraste, hubo 3.059 trabajadores autónomos menos.
El dato más preocupante aparece al mirar el último año: desaparecieron 135.438 empleos privados registrados, mientras que el empleo estatal cayó en 16.701 puestos. El crecimiento del monotributo, que sumó 42.672 inscriptos, no alcanzó para compensar la pérdida de empleo asalariado formal.
La industria fue uno de los sectores que más sufrió. En un año perdió 52.341 puestos, una caída del 4,5%. Comercio registró 39.154 empleos menos y Transporte, almacenamiento y comunicaciones otros 13.915.
También hubo un fuerte retroceso en Intermediación financiera, con una caída del 4,6%. Estas cuatro ramas concentran aproximadamente la mitad del empleo asalariado registrado privado del país.
Desde el comienzo de la gestión de Javier Milei, la pérdida acumulada alcanza los 241.176 puestos privados registrados. Si se suma la reducción del empleo público y de casas particulares, el deterioro del empleo formal alcanza una dimensión todavía mayor.
Y junio tampoco arrancó con buenas señales. La Encuesta de Indicadores Laborales registró una caída mensual del 0,1% en empresas de diez o más trabajadores, que llegó al 0,2% en el interior del país.
Fuente: Minuto Uno
