Las aulas de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco (UNPSJB) volvieron a quedarse en silencio esta semana. En el marco de un plan de lucha que se extiende a todo el país, los docentes universitarios llevan adelante un paro de actividades de siete días en reclamo por la falta de actualización salarial y el sistemático desconocimiento de la Ley de Financiamiento Universitario por parte del Ejecutivo Nacional.
El conflicto, que viene escalando desde el cuatrimestre anterior, suma ya un extenso período de irregularidad presupuestaria. Así lo confirmó Juan Pablo Simonetti, delegado gremial de la casa de altos estudios, quien remarcó el tiempo que lleva congelada la normativa: “Estamos en los 315, 320 días que no se cumple la Ley de Financiamiento Universitario, lo cual es una locura en términos institucionales. Independientemente de que seamos las personas afectadas, el hecho de que un gobierno se resista a cumplimentar una ley es una locura”.
La medida responde directamente a la falta de respuestas en los haberes percibidos este mes. “Lo que estamos haciendo es un paro de actividades docentes durante toda esta semana en virtud del no cumplimiento por parte del Gobierno Nacional de un segundo aumento que tenía que dar con los saberes que cobramos este mes, una actualización salarial respecto de lo que dice la ley”, detalló Simonetti. Además, anticipó que la protesta tendrá continuidad inmediata: “La semana que viene va a ser también no docente. Estamos exigiéndole al Gobierno Nacional que cumpla lo propio que prometió, porque en este momento ya no es solamente nuestro reclamo, sino exigir el propio cumplimiento de lo dicho por ellos”.
El impacto en las aulas y el rol de los estudiantes
El inicio de este segundo cuatrimestre plantea un escenario complejo para las cátedras. Al haber habido una medida de fuerza de 24 horas la semana pasada convocada por el Frente de Unidad Sindical, la acumulación de días sin dictado de clases preocupa a la comunidad académica. “Cuando uno mide todo en cuatrimestres, tres semanas es un montón de tiempo. Creemos que va a ser dispar el acatamiento, pero la exigencia salarial es genuina. Muchas veces, cuando algo no se cumple en su totalidad, tiene que ver con preservar también al estudiantado, que sobre todo en primer año suele ser el más vulnerable a la hora de proseguir sus estudios”, explicó el referente gremial.
Consultado sobre la postura de los alumnos frente a las medidas de fuerza, Simonetti señaló que el apoyo varía según los sectores, pero valoró el clima de convivencia que se mantiene en la institución. “Es disímil. Solemos tener acompañamiento de centros de estudiantes y estudiantes autoconvocados, pero no todo el mundo está de acuerdo con las medidas de fuerza. Mucha gente ha votado a este Gobierno Nacional y todavía lo sostiene, así que a veces no acompañan. Pero lo interesante es que no tenemos una población que cuando hace un cuestionamiento lo haga con violencia”, reflexionó.
De cara a los próximos días, la UNPSJB combinará las protestas con actividades conmemorativas. Durante la semana se llevará a cabo una asamblea general para definir los pasos a seguir, al tiempo que se mantendrán las jornadas institucionales vinculadas a la conmemoración del 22 de agosto. Mientras tanto, el reclamo universitario sigue firme en busca de una recomposición presupuestaria que garantice el normal funcionamiento de la educación superior en la región.
