La familia de la víctima y la abogada Vanesa Centeno cuestionan la pericia oficial, cruzan datos forenses y exigen una condena a casi un año del trágico hecho en Paso de Indios.
PASO DE INDIOS. A poco de cumplirse un año del trágico siniestro vial que le costó la vida a Tiziano Mamani, de 11 años, la causa judicial ingresó en una fase determinante. Ante el pedido de sobreseimiento formulado por la fiscalía por presunta falta de elementos, los padres del menor, Marcos Mamani y Johana Benítez, junto a su abogada querellante, Vanesa Centeno, presentaron nuevas pruebas periciales con el objetivo de elevar la causa a juicio oral y evitar la impunidad.
El foco del reclamo de la querella está puesto en las falencias que atribuyen al informe accidentológico de la contraparte. Según explicó la abogada Vanesa Centeno, la estrategia se basa en un análisis integral: «Se ataca por lo general el tema del informe de la pericia porque entienden ellos que solamente se sostiene por las actas que realizó la policía, y en realidad no solamente se sostiene por eso, sino que se sostiene por el informe pericial que hizo del cuerpo la forense y por el informe de la pericia mecánica».
Centeno remarcó la labor técnica de su equipo al señalar: «Nuestro perito, además de ser accidentólogo, es criminólogo, por lo cual tiene las facultades para poder realizar este cruce de datos entre lo que le pasó al cuerpo con el impacto y compararlo con los golpes que quedaron registrados en la camioneta». Con base en ese cruce, la letrada sostuvo: «Al cruzar esa información, hay elementos suficientes como para poder determinar que, de haber venido a una velocidad como establece la defensa que venía —a poca velocidad—, eso se podría haber evitado».
A la espera del dictamen sobre la apertura del debate, la abogada concluyó: «Estamos a la espera ahora de lo que dictamina el juez y considera si hay elementos suficientes para poder ir a un juicio oral, porque todos estos debates se realizan en el juicio. Nosotros tenemos y creemos que sí sirve, y de acuerdo a lo que está establecido en el código tendría que proceder, pero esa es una decisión del juez».
Por su parte, los padres del menor expresaron el dolor que atraviesan mientras aguardan la resolución. «Estamos en la espera, tenemos que ser un poco pacientes ya que el juez tendrá que revisar nuestro caso. Estos días van a ser para nosotros una eternidad, porque se trata del sufrimiento de nuestra familia y la pérdida de nuestro hijo», manifestaron.
Al exigir celeridad y justicia, la familia remarcó el vacío que dejó la partida del niño: «La exigencia mía es simplemente justicia, por lo menos tener un poco de paz en la familia. No nos van a devolver a nuestro hijo, eso lo sabemos, pero necesitamos paz y que la persona que hizo daño tenga que ser condemned». Asimismo, recordaron que el hecho ocurrió el 12 de octubre del año pasado: «Ese señor que atropelló a mi hijo ya vivió toda una vida. Mi hijo tenía 11 años cuando se fue, tenía toda una vida por vivir. Nosotros estamos representando a mi hijo porque él ya hoy no se puede defender, y no queremos que esto quede impune».
