Una grave denuncia por el faltante de medicación controlada en la Terapia Intensiva del Hospital Santa Teresita de Rawson se encuentra bajo análisis judicial. Se trata de 213 ampollas de fentanilo y 20 de propofol, medicamentos de uso estrictamente médico y con fuerte control debido a sus características.
La denuncia fue presentada por personal del hospital, que en abril entregó documentación en la Oficina Judicial y solicitó protección como testigo. Según el reporte, faltaban 200 ampollas de fentanilo, otras 13 cuya ausencia no tenía justificación y las 20 de propofol.
La Fiscalía de Rawson consideró que se trataba de un “faltante significativo de medicación controlada”, de acceso restringido, cuya magnitud no podía atribuirse simplemente a un error administrativo. Incluso advirtió sobre una posible desviación de sustancias del circuito hospitalario hacia un destino ilegítimo.
Por tratarse el fentanilo de un estupefaciente, el caso fue remitido inicialmente a la Justicia Federal. Sin embargo, el fiscal federal Fernando Gélvez rechazó la competencia y sostuvo que antes debía realizarse una investigación básica para determinar qué ocurrió.
El expediente regresó finalmente a la Justicia provincial. Hasta el momento no trascendió si se adoptaron nuevas medidas para esclarecer el destino de la medicación faltante.
Fuente: Diario Jornada
