El aumento de la morosidad llevó a bancos y fintech a reforzar los planes de refinanciación de deudas, con especial atención sobre los clientes que presentan atrasos de hasta 90 días.
La estrategia apunta a evitar que los créditos con mora temprana pasen a convertirse en deudas consideradas incobrables. Según datos del sistema financiero, la morosidad de los créditos bancarios otorgados a las familias llegó al 12,9% en julio, mientras que en las empresas alcanzó el 3,6%.
Actualmente, cerca de 6 millones de personas con crédito formal presentan algún tipo de mora, aunque una misma persona puede tener deudas atrasadas con más de un proveedor.
En este escenario, las fintech ofrecen alternativas de refinanciación diseñadas según el perfil de cada cliente. Desde el sector sostienen que el principal problema es la pérdida de poder adquisitivo, que dificulta afrontar las cuotas aun cuando exista intención de pago.
Los bancos públicos también comenzaron a ofrecer nuevas condiciones. El Banco Ciudad redujo al 28% nominal anual la tasa para refinanciar deudas en mora de tarjetas de crédito y préstamos personales, dentro de su Programa de Desendeudamiento Familiar.
Por su parte, el Banco Nación mejoró las condiciones para clientes clasificados en Situación 3 o superior. Para préstamos personales y tarjetas ofrece una alternativa en UVA con una TNA del 7,5% y plazos de hasta 120 meses.
También contempla una opción en pesos con una TNA del 25% para quienes paguen las cuotas en término, con plazos de hasta 96 meses.
El desafío para las entidades, según fuentes del sector citadas en el informe, es mejorar las condiciones de financiamiento y mantener a los deudores dentro del sistema formal.
Fuente: Ámbito
