La noticia fue conocida este viernes y genera una profunda tristeza entre quienes acompañaron su historia. Su familia había impulsado la campaña “Juntos por Maia” para acceder a un tratamiento en España, mientras vecinos, amigos e instituciones se unieron en una enorme cadena solidaria.
Trelew atraviesa una jornada de profundo dolor tras conocerse este viernes el fallecimiento de Maia Roberts, la adolescente de 13 años que enfrentaba un complejo tumor cerebral y cuya historia movilizó a toda la comunidad.
Durante los últimos meses, su familia había compartido públicamente las dificultades de su tratamiento y la esperanza de poder acceder a una alternativa médica en Barcelona, España.
Maia había sido diagnosticada con un glioma difuso de línea media con mutación H3K27M, una enfermedad poco frecuente que llevó a sus seres queridos a iniciar una intensa búsqueda de opciones terapéuticas.

Una ciudad que se unió por Maia
Bajo el lema “Juntos por Maia”, familiares, amigos, vecinos e instituciones de Trelew impulsaron distintas actividades solidarias para reunir los fondos necesarios para el tratamiento en el Hospital Sant Joan de Déu de Barcelona.
Peñas folclóricas, encuentros deportivos, clases de baile, bingos y colectas fueron algunas de las iniciativas que convocaron a la comunidad.
Cada actividad reflejó el acompañamiento de una ciudad que hizo propia la lucha de Maia y su familia.
Sus padres, Nadia Currumil y Martín, compartieron en distintas oportunidades mensajes de agradecimiento hacia quienes colaboraron, donaron premios, participaron de los eventos o simplemente enviaron palabras de aliento.

Los últimos pedidos de la familia
A fines de agosto, la familia había comunicado que la situación clínica de Maia se había vuelto especialmente delicada.
En aquel momento, explicaron que existía preocupación por la presión y la inflamación cerebral y que los profesionales evaluaban la posibilidad de realizar nuevamente radioterapia.
“Por favor, oren por un milagro”, habían expresado sus seres queridos, convocando a una cadena de oración que recibió numerosas muestras de acompañamiento.
Pese a las dificultades, la familia mantuvo la esperanza y continuó agradeciendo el cariño de quienes estuvieron presentes durante todo el proceso.
Este viernes, la noticia de su fallecimiento puso fin a una lucha que había conmovido profundamente a Trelew.
Maia deja una historia de amor familiar, solidaridad y acompañamiento comunitario que permanecerá en la memoria de quienes siguieron su camino.
