Gonzalo Pérez Álvarez, docente, investigador del CONICET y delegado académico de Humanidades en la UNPSJB, reflexionó sobre el valor simbólico e institucional de las movilizaciones y el conmovedor respaldo de sectores populares y gremiales.
Una nueva jornada de lucha federal volvió a poner en primer plano el reclamo en defensa del sistema educativo nacional. En las inmediaciones y aulas de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco (UNPSJB), la Quinta Marcha Federal Universitaria movilizó a una multitud que unió a la comunidad académica con diversos sectores de la sociedad civil en una muestra contundente de apoyo a la enseñanza pública, gratuita y de calidad.
En el marco de esta masiva convocatoria, Gonzalo Pérez Álvarez, delegado académico de la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales, profesor de Historia e investigador del CONICET, compartió una emotiva lectura sobre la trascendencia de estas manifestaciones tanto en el plano provincial como nacional.
«Desde el lugar de profesor, uno siempre lo vive desde un lugar de mucho sentimiento; de sentir ese acompañamiento de los alumnos y de la comunidad en general», destacó el docente al evaluar la magnitud del acompañamiento social.
Un puente con quienes no pudieron llegar a las aulas
Para el investigador, uno de los aspectos más conmovedores de la marcha reside en el apoyo de aquellos vecinos y trabajadoras que, por distintas realidades de la vida, no tuvieron la oportunidad de transitar por las aulas universitarias.
«Me emociona mucho la enorme cantidad de gente de sindicatos y de movimientos sociales que nos acompaña. Quizás algunos de ellos, por sus recorridos de vida, tuvieron que trabajar desde muy jóvenes y no pudieron terminar la escuela secundaria o primaria; pero están profundamente convencidos de que hay que defender la universidad y la educación pública», enfatizó Pérez Álvarez.
Esta confluencia en las calles demuestra que el valor de la universidad trasciende sus propios muros, siendo percibida por el conjunto de la sociedad como una herramienta indispensable de movilidad social y dignidad colectiva.
La educación pública como motor de igualdad
Asimismo, el delegado académico remarcó la importancia de sostener la visibilización del reclamo a través de este tipo de convocatorias articuladas a nivel provincial y nacional, señalando que el mensaje de fondo es claro y compartido por toda la ciudadanía.
«Sentimos la enorme alegría de ver esa convicción del conjunto de nuestra sociedad de que hay que defender la educación pública, porque es uno de los caminos claves para construir una sociedad justa e igualitaria, que es lo que todos ansiamos», concluyó Pérez Álvarez tras una jornada que volvió a dejar huella en la universidad patagónica.
