Alejandro “Chuky” Silva murió tras quedar atrapado por un portón del aparejo de pesca en el buque Cabo Vírgenes. Una carta que circuló en redes conmovió a familiares, compañeros y a quienes se solidarizaron con su historia.
La muerte de Alejandro “Chuky” Silva dejó de luto a la comunidad pesquera. El marinero trabajaba a bordo del Cabo Vírgenes, de Red Chamber Argentina, cuando sufrió un accidente durante una maniobra de pesca en aguas del Atlántico Sur.

Entre los mensajes de despedida, una carta dedicada al trabajador tocó una fibra sensible al recordar los riesgos de ganarse la vida en el mar.
“No moriste en una guerra, pero moriste en tu puesto, luchando por el pan, por tu familia, por tu patria. Y eso también es un sacrificio inmenso”, expresa uno de sus fragmentos.
El texto cierra con una frase que resume el dolor y el homenaje: “Buen viento y buena mar, querido marinero. Descansá en paz”.
Su esposa, Patricia Jara, agradeció las palabras: “Mi querido y amado Chuky. Mi todo. Gracias por estas palabras tan sinceras”. Su hija, Maia Silva, también expresó su emoción: “Las mejores palabras para mi papá, gracias por tanto amor como el supo darle hasta a quienes no conocía”.
El accidente ocurrió el martes 13 de octubre, cuando Silva quedó aprisionado por un portón del aparejo. Pese a las maniobras de reanimación y la asistencia médica por radio, no lograron salvarlo.
La investigación deberá determinar cómo se produjo el accidente. La tragedia golpea aún más a la flota: en julio, otro marinero, Eduardo Morales, había muerto tras caer al mar desde el mismo buque.
Fuente: La Opinión Austral
