El grave episodio ocurrió en la Escuela N.º 789, cuando el adolescente intentó abandonar el establecimiento sin autorización. Sacó un arma blanca de aproximadamente 30 centímetros y amenazó a integrantes del equipo educativo. La Policía intervino y el caso quedó en manos de la Fiscalía.
Un preocupante hecho de violencia escolar se registró este jueves 22 de octubre en Puerto Madryn, donde un estudiante de 14 años amenazó de muerte con un cuchillo a personal de la Escuela N.º 789, ubicada en la intersección de las calles Villarino y Jujuy.
La situación generó momentos de tensión dentro del establecimiento y motivó la intervención de efectivos de la Comisaría Tercera, luego de que se recibiera un llamado al 101 alertando sobre la presencia de un alumno armado.
Según explicó el jefe de esa dependencia policial, Leandro Paredes, el conflicto comenzó cuando el adolescente intentó retirarse de la institución sin contar con la autorización de las autoridades educativas ni de su madre.
Un preceptor intervino y el alumno sacó un cuchillo
De acuerdo con la reconstrucción policial, un preceptor intentó impedir que el estudiante abandonara la escuela, debido a que el establecimiento tenía la responsabilidad de garantizar su cuidado.
En ese momento, el adolescente comenzó a insultar al personal y la situación escaló hasta que extrajo de su cintura un cuchillo de aproximadamente 30 centímetros.
Según detalló Paredes, el joven amenazó de muerte a integrantes del equipo educativo mientras sostenía el arma blanca.
Ante la gravedad del episodio, los trabajadores lograron quitarle el cuchillo antes de que arribaran los efectivos policiales.
Afortunadamente, no se registraron personas lesionadas.
Intervino la Fiscalía y el adolescente fue entregado a su madre
Una vez en el lugar, el personal policial recibió el arma blanca, que fue secuestrada con intervención de Policía Científica.
El adolescente fue trasladado a la dependencia policial y, según informó Paredes, por disposición de la fiscal de turno, María Angélica Cárcano, quedó imputado por el hecho.
Posteriormente, fue restituido a su madre, con la indicación de presentarse ante los organismos de protección y asistencia correspondientes.
El jefe policial señaló que el estudiante había sido trasladado anteriormente desde otro establecimiento educativo y que, según la información disponible, no registraba antecedentes conocidos de episodios similares.
La Policía ya había intervenido por conflictos en los alrededores
Paredes explicó que la Comisaría Tercera había intervenido anteriormente en situaciones conflictivas vinculadas con la comunidad educativa de la Escuela N.º 789.
Sin embargo, aclaró que esos hechos se habían producido fuera del establecimiento, a una o dos cuadras de distancia.
En esta oportunidad, la gravedad radicó en que el episodio ocurrió dentro de la institución y con la presencia de un arma blanca.
El funcionario recordó que existe cobertura policial preventiva durante los horarios de ingreso y egreso de los estudiantes y que se trabaja en coordinación con la Fiscalía, la Asesoría de Familia y organismos de protección de derechos.
Qué medidas tomó la escuela
Tras lo sucedido, la institución educativa difundió un comunicado para llevar tranquilidad a las familias.
Las autoridades confirmaron que no hubo personas heridas e informaron que las clases continuarían con medidas de acompañamiento, cuidado y prevención.
El episodio vuelve a generar preocupación por las situaciones de violencia dentro de los establecimientos educativos y la necesidad de fortalecer los mecanismos de intervención y contención para estudiantes y trabajadores.
