La guía de turismo y agente de viajes, Natalia Curin, denunció públicamente, a través de sus redes sociales, su preocupación ante el cierre con alambrado del área conocida como La Boca en Caleta Valdés, en Península Valdés, y alertó sobre posibles restricciones a la pingüinera de la zona.
En el lugar- según explicó Curin a través de una publicación – se colocaron carteles que indican “Área en restauración”, pero no existe información oficial ni presencia de personal trabajando, lo que deja a turistas, guías y agencias sin certezas sobre la medida.
“Resulta alarmante que, bajo la falta de transparencia, se avance en lo que podría interpretarse como un proceso de privatización de espacios naturales de interés turístico y patrimonial”, señaló , y agregó que esto afectaría el acceso a especies emblemáticas como el pingüino de Magallanes.
La profesional recordó que Península Valdés es Patrimonio Natural de la Humanidad, y que su valor radica en el acceso responsable, educativo y turístico que permite el conocimiento y disfrute de la fauna y flora local.
Finalmente, pidió respuestas claras y públicas sobre los fundamentos técnicos y legales del cierre y reclamó el respeto al carácter público y patrimonial del área, recordando declaraciones previas del Ministro de Turismo y Áreas Protegidas, Diego Lapenna, quien habría asegurado que “ningún área se iba a cerrar”.
