En la ciudad de Puerto Madryn, provincia de Chubut, se registró un violento episodio durante una manifestación convocada por los familiares de Elías, el niño que murió al salir despedido del vehículo que manejaba su padre tras un vuelco. En el marco de esa protesta, dos mujeres policías resultaron con quemaduras — una de ellas de gravedad — y golpes, luego de haber intentado apagar neumáticos que habían sido encendidos frente a la vivienda del imputado. Las agresoras rociaron con líquido inflamable a las agentes cuando intervenían.
Como consecuencia de los hechos, fueron detenidas cinco mujeres. El jueves se procedió a la detención de dos: una señalada como presunta autora del rociado con líquido inflamable y otra como “partícipe necesaria”. Al día siguiente, viernes, se llevaron a cabo múltiples allanamientos que permitieron detener a una tercera mujer implicada; otras dos se entregaron voluntariamente, una en la Comisaría de la Mujer y otra en la Cuarta Comisaría local. Con esto, el total de detenidas asciende a cinco.
Cuatro de las mujeres hoy detenidas están imputadas por el delito de “tentativa de homicidio” y la quinta por “atentado y resistencia a la autoridad”. El caso se encuentra en espera de la audiencia de control de detención que se llevará a cabo hoy al mediodía en los tribunales correspondientes.
La manifestación que desencadenó el episodio estaba orientada al reclamo de justicia por parte de los familiares de Elías, quien falleció al salir despedido de un vehículo que conducía su padre tras volcar. El encendido de neumáticos frente a la casa del imputado creó una situación de alta tensión que culminó en el intento de intervención de las fuerzas policiales y en el ataque dirigido contra dos de sus miembros.
Este suceso pone en evidencia la combinación de protesta social, demanda de justicia y un desenlace violento que exigirá tanto del juzgamiento penal de las detenidas como de la investigación de las responsabilidades de fondo en torno al vuelco fatal que terminó con la vida del niño.
