Mientras el intendente Gerardo Merino y el gobernador Ignacio Torres insisten en mostrar una gestión “color de rosas”, la realidad en Trelew es cada vez más difícil. El comercio local atraviesa una crisis profunda, con cierres de negocios históricos, ventas en caída libre y vecinos que sienten el ajuste en carne propia.
En los últimos días, el tradicional comercio Amici anunció su liquidación total por cierre, reflejando un panorama que se repite en toda la ciudad. Los carteles de “liquidación” y “se alquila” se multiplican en las vidrieras del centro, donde el movimiento comercial se apaga día a día.
El vicepresidente de la Cámara de Industria y Comercio del Este del Chubut (CICECh), Andrés Koss, reconoció – días atrás en diálogo con Crónica – que “hay una tendencia al cierre de comercios en Trelew” y que las ventas vienen cayendo desde el verano. “Entre mayo y junio se empezó a notar fuertemente la caída estrepitosa de las ventas”, señaló el dirigente.
Y explicó que muchos comerciantes no solo dejaron de contratar personal, sino que están achicando sus estructuras para sobrevivir. Además, consideró necesaria una reforma laboral que permita dinamizar el empleo y mejorar la competitividad.
El dirigente también reconoció el impacto de las nuevas formas de consumo, como las plataformas online, que desplazaron al comercio físico: “En general bajó el consumo, pero lo que más cayó fue el físico. El consumidor puede pasar por arriba nuestro como intermediarios. No podemos negarlo, nos tenemos que reinventar”, sostuvo.
