David es el padre de una alumna de la Escuela N°42 “Luis Piedrabuena” de Puerto Madryn. Esta semana, usó su cuenta de Facebook para hacer público un duro reclamo por el bullying que su hija sufre en el establecimiento, sin que hasta el momento haya respuestas concretas por parte de la institución.
“¿Qué ejemplo están dando? Otro día más donde tengo que retirar antes que termine la jornada a mi hija del colegio. Otro día donde se perdió un evento, en este caso un acto donde iba a bailar. Otros días fueron cumpleaños. El año que viene es su viaje de egresados, por culpa del bullying”, escribió el hombre.
El padre asegura que la situación se repite desde principio de año, pese a haber agotado todas las instancias formales. “Obviamente pedido de reuniones, actas, notas presentadas mediante asesoramiento de abogada. Hablado con los padres. Todas las instancias. Hoy, hasta el menor gritándome que era mentira lo que le estaba yo informando a la maestra mientras la tenía a ella llorando”.
David contó que solicitó reuniones con la directora “para, en teoría, informarme lo que hicieron estos últimos 15 días, donde presenté nota formal pidiendo que por favor hagan algo”.
Explicó además que su hija sufre las consecuencias emocionales del hostigamiento: “baja autoestima, nervios, no querer ponerse cierta ropa porque no se quiere ver cómo le dicen que se ve. Ella viniéndome a preguntar a mí si es cierto que es una BALLENA o una gorda hdp”.
El reclamo tomó un giro más grave cuando una mamá le informó que en un grupo de WhatsApp paralelo al del grado —integrado solo por varones— encontró mensajes dirigidos contra la nena.
“10, 11 años tienen. Y las cosas que leí y escuché son terribles. Refiriéndose a la seño como ‘violada como mínimo’. Donde después de todo eso que leí terminaban concluyendo en que si a mi hija no le gustaban las cosas, que se cambie de escuela”.
El padre se pregunta por qué su hija tiene que perder actividades, cumpleaños o el futuro viaje de egresados por culpa del acoso, y denuncia que la escuela no le brinda seguridad.
“La escuela se supone que tiene que ser un lugar seguro y yo ya no me siento seguro de dejarla. Cada mañana espero la llamada donde me digan que la tengo que retirar porque pasó algo”.
En su descargo, David también hizo un llamado a la reflexión para las familias:
“Es necesario un tiempo de reflexión en las familias. Menos pantallas, menos violencia. Más charlas en la mesa. Más límites. Estas cosas terminan muy mal, a la larga o a la corta. Porque mi hija está acompañada y aún así es un trauma que tendrá que resolver en terapia, por alguien que tendría que hacer terapia”.
Y cerró con una frase que interpela: “Después terminan apareciendo noticias terribles y preguntan dónde estaba la familia. La familia acá está. ¿Pero y la familia de los victimarios? Nunca se pregunta por ellos”.
Fuente: Diario Jornada

1 comment
[…] caso de una alumna de la Escuela N°42 de Puerto Madryn, cuya familia denunció públicamente que sufre bullying, encendió las alarmas en la comunidad educativa y aceleró la intervención de las autoridades […]