Un grupo de científicos del Centro Nacional Patagónico (CENPAT-CONICET) y de organizaciones internacionales ha dado inicio a la 10ª temporada de investigación del proyecto colaborativo «Siguiendo Ballenas», con el objetivo de obtener información crucial para la conservación de la Ballena Franca Austral, Monumento Natural Nacional.
Utilizando transmisores satelitales de última generación, el proyecto monitorea el comportamiento y los largos viajes migratorios de estos grandes mamíferos. En la actual temporada 2025-2026, el equipo se encuentra monitoreando 30 ballenas.
¿De qué se trata el monitoreo?
Todos los años, entre junio y noviembre, las ballenas Francas Australes llegan a las costas de Península Valdés (Chubut) para reproducirse y cuidar a sus crías antes de emprender sus extensos viajes oceánicos en búsqueda de alimento. En 2025, se registró un notable aumento, con más de 2.100 individuos en la zona, un 40% más que el año anterior.
El seguimiento satelital de estos ejemplares permite a los investigadores:
Analizar el comportamiento en las áreas de reproducción y cría.
Conocer la velocidad y distancias de sus desplazamientos diarios.
Localizar ambientes clave para su alimentación y ciclo de vida en el Océano Atlántico Sudoccidental y los mares subantárticos.
Información crucial para la conservación
La información generada es fundamental para la conservación, ya que permite verificar si las principales zonas de uso de las ballenas se solapan con actividades humanas, como la pesca, la extracción de hidrocarburos o el transporte naviero. El objetivo final es elaborar recomendaciones para mitigar posibles impactos negativos sobre la especie.
Además, un desarrollo reciente es la integración de la información regional del proyecto a la iniciativa global Corredores Azules (Blue Corridors). Esta plataforma sintetiza datos de seguimiento satelital de diversas organizaciones a nivel mundial para trazar un mapa de las rutas migratorias de las ballenas a escala internacional, fortaleciendo la cooperación para su manejo y protección.
Los dispositivos de rastreo dejan de transmitir una vez que se desprenden o se agotan sus baterías, meses después de ser colocados, sin afectar la salud ni el comportamiento de los animales.
Fuente: Canal 12
