Este martes 25 será clave en la causa que investiga el grave siniestro vial ocurrido en marzo sobre la Ruta Nacional 25, donde Pablo perdió una pierna después de que una Hilux invadiera su carril durante un sobrepaso prohibido en plena curva. Ocho meses después, la Justicia deberá resolver si el conductor imputado puede acceder a la suspensión del juicio a prueba, un beneficio que le permitiría evitar el proceso penal.
El hecho ocurrió el 25 de marzo. Según el relato de la familia, la camioneta ignoró por completo la doble señalización de prohibición de sobrepaso, cruzó la línea y provocó un choque inevitable. Las consecuencias para Pablo fueron devastadoras: múltiples intervenciones médicas, riesgo vital en varias oportunidades y una recuperación que aún hoy no le permite caminar con normalidad, trabajar ni compartir la vida cotidiana con su familia.
Pese a la gravedad del daño, el imputado no manifestó arrepentimiento y buscaría eludir el juicio mediante la probation. De ser autorizada, no enfrentaría una condena y podría continuar con su vida sin carga penal, lo que generó un fuerte rechazo de los familiares y de sectores de la comunidad.
Los allegados de Pablo insisten en que no se trató de un accidente inevitable ni de un simple error al volante, sino de una maniobra gravísima e ilegal que debe tener consecuencias. Señalan que habilitar la probation sería un mensaje equivocado para la sociedad, especialmente en una provincia con altos índices de siniestralidad vial.
Este martes 25, mientras se cumplen ocho meses del hecho, los jueces deberán decidir. Para la familia, es indispensable que la causa avance, que se conozca la verdad completa y que haya responsabilidad penal acorde a la imprudencia que destruyó la vida de Pablo.
