El Gobierno nacional definió avanzar con la creación de la Policía Migratoria, una fuerza prevista en la Ley de Migraciones que asumirá funciones hoy divididas entre Gendarmería y la PSA. El objetivo: centralizar y profesionalizar los controles en pasos terrestres y aeropuertos.
Desde el Ejecutivo explicaron que la medida surge de la necesidad de “profesionalizar Migraciones” y mejorar la capacidad del Estado para detectar el ingreso de delincuentes, frenar el contrabando y reforzar los patrullajes.
La Policía Migratoria dependerá del Ministerio de Seguridad —dirigido ahora por Alejandra Monteoliva— y se conformará con efectivos provenientes de otras fuerzas, que deberán capacitarse para cumplir tareas específicas de control migratorio.
Según indicaron fuentes oficiales, ya trabajan en “el diseño de la estructura, la dirección y el presupuesto”, así como en la reasignación de recursos internos. La estructura administrativa, destacaron, “ya está montada en Migraciones”.
La iniciativa forma parte de una reestructuración más amplia del área de Seguridad que incluye la reciente creación del Departamento Federal de Investigaciones (DFI), anunciado por Milei como un organismo similar al FBI.
Fuente: NA
