Una violenta reunión en la localidad de Rawson terminó de la peor manera cuando una pareja fue atacada a cuchillazos tras una discusión en la que intervenía una tercera persona. El suceso ocurrió alrededor de las 23:30 del domingo en una vivienda de la Chacra 8, cuando los tres compartían bebidas alcohólicas. Según el relato de los protagonistas a la policía, la discusión escaló hasta que el tercero extrajo un arma blanca, atacó a ambos y huyó.
La mujer resultó con heridas en el rostro, mientras que el hombre sufrió una puñalada en la espalda. Ambos fueron trasladados al Hospital Santa Teresita y luego derivados: la mujer al Hospital de Trelew, donde permanece internada en estado estable.
El hecho pone en evidencia —una vez más— cómo una reunión que incluye consumo de alcohol puede volverse peligrosa cuando hay tensión, celos o conflictos latentes. En este caso, la presencia de un tercero alteró la dinámica de la pareja, algo que suele agravar los riesgos en episodios de violencia interpersonal.
Además, este ataque se inserta en una tendencia alarmante: según crónicas recientes en distintas provincias argentinas, muchos casos de agresiones con arma blanca entre parejas o ex parejas se desatan en contextos similares: discusiones por celos, guerras de posesión o resentimientos, muchas veces ligados al consumo de alcohol.
Frente a estos hechos, las fuerzas de seguridad han intensificado los operativos de búsqueda de sospechosos y alertas comunitarias. En este caso, el agresor todavía no fue detenido, lo que genera preocupación en los vecinos. También vuelve a resonar la necesidad de políticas de prevención y de dispositivos de acompañamiento ante violencia de género o violencia doméstica, especialmente en ámbitos donde hay consumo de alcohol y convivencia comunitaria.
Mientras tanto, familiares y allegados de las víctimas piden justicia y un esclarecimiento rápido del hecho. La comunidad exige que no quede impune otro ataque que pudo terminar en tragedia.
