El colapso del poder adquisitivo y el desempleo masivo empujan a 700 familias a las calles. Con una participación récord de puestos, las ferias del San Martín y la ex Chiquichano reflejan el drama de una ciudad golpeada donde hasta las ventas de subsistencia están cayendo.
La proliferación y la saturación de las ferias informales en Trelew han dejado de ser un simple fenómeno comercial para convertirse en la radiografía más cruda del deterioro social y económico que atraviesa la ciudad. La feria del Barrio San Martín ha experimentado una explosión de participación que ya supera los 700 puestos entre el playón y la plaza de enfrente, donde se instalaron los ex feriantes de la laguna Chiquichano.
El periodista Manuel Cheuque, en diálogo con Invencibles, expuso el motor detrás de este crecimiento: la crisis llevó a cientos de familias a buscar ingresos en las ferias. La falta de empleo y el derrumbe del poder adquisitivo han forzado a familias enteras a buscar ingresos desesperadamente a través de «changas» o de la venta de comida o ropa usada para sobrevivir.
La postal es preocupante: «Hoy muchos van para llevar mil pesos a la casa», sentenció Cheuque. «“Hoy muchos van para llevar mil pesos a la casa”. Esta búsqueda mínima de sustento muestra un Trelew golpeado donde la desocupación ha generado un círculo vicioso.
El problema es doblemente grave: mientras crece la cantidad de ferias en toda la ciudad y se suman nuevos puestos de subsistencia, la capacidad de compra de la población sigue cayendo. Cheuque alertó sobre la caída del 50% en las ventas dentro de las mismas ferias, evidenciando que la competencia por unos pocos «mangos» diarios se ha vuelto feroz. La radiografía social es clara: la desesperación por generar ingresos choca con la realidad de una comunidad empobrecida que ya no tiene margen para consumir.
