La masiva movilización encabezada por la CGT en Plaza de Mayo marcó el pulso político de este jueves y dejó al Gobierno frente a un escenario complejo: horas después de la protesta, el oficialismo confirmó que el tratamiento de la reforma laboral en el Senado se postergará para febrero de 2026.
La marcha reunió a la CGT, ambas CTA y organizaciones sociales, con fuertes críticas al proyecto y advertencias de nuevas medidas de fuerza. “Si no somos escuchados, vamos a terminar en un paro nacional”, afirmó Octavio Argüello durante el acto central.
Desde el sindicalismo cuestionaron el impacto de la iniciativa sobre el empleo y el entramado productivo. Cristian Jerónimo sostuvo que la reforma “no genera trabajo genuino ni ayuda a las pymes”, mientras que Jorge Sola alertó sobre el cierre constante de empresas y la pérdida de puestos laborales.
La movilización fue definida tras una reunión del Consejo Directivo de la CGT, que resolvió avanzar con un plan de acción contra la Ley de Modernización Laboral, que propone modificaciones en indemnizaciones, jornadas, vacaciones, despidos y banco de horas.
En el plano legislativo, Patricia Bullrich confirmó que se firmará un dictamen “abierto a modificaciones”, pero que el debate en el recinto se trasladará al 10 de febrero, ante la falta de consensos suficientes para avanzar antes de fin de año.
El cambio de calendario expone las dificultades del Gobierno para sostener su estrategia legislativa y abre un nuevo frente de conflicto con el movimiento sindical de cara al inicio de 2026.Tras la marcha de la CGT, el Gobierno posterga la reforma laboral y la llevaría al Senado en febrero.
Fuente: Ámbito
