La comunidad madrynense recibió este lunes una noticia que toca las fibras más profundas de su historia. Trinidad «Trini» Ledesma, quien recientemente había superado el siglo de vida, falleció el domingo por la noche rodeada del afecto de su círculo íntimo.
Una vida de película Aunque nació en Médanos, provincia de Buenos Aires, un 2 de abril, Trini llegó a Puerto Madryn siendo apenas una niña. En estas tierras echó raíces profundas: aquí conoció a su esposo, Moisés Rapoport, y formó una familia compuesta por sus hijos Nery Alba y Omar.
Su presencia fue constante en los espacios más tradicionales de la ciudad. Era la socia número 10 del Club Social y Deportivo Madryn y una hincha fanática de Boca Juniors, pasión que mantuvo intacta hasta sus últimos días.
Hilos que unieron generaciones Para muchos vecinos, el nombre de Trini está ligado a la elegancia y el oficio. Se desempeñó durante décadas como costurera profesional y docente de Corte y Confección. Sus manos no solo crearon prendas que aún hoy se conservan en muchos hogares, sino que también formaron a decenas de mujeres en el arte de la costura.
Testigo del puerto Con 106 años, Trini fue una de las pocas personas que pudo relatar en primera persona cómo Madryn pasó de ser un pequeño asentamiento a una ciudad pujante. En su etapa más tranquila, disfrutaba de ver la llegada de los cruceros al puerto, una actividad que la mantenía conectada con el ritmo moderno de la ciudad que tanto amaba.
Su hogar fue, hasta el final, un museo vivo lleno de relatos para sus nietos y bisnietos. Hoy, la ciudad despide no solo a una vecina, sino a una parte fundamental de su propia memoria colectiva.
Fuente: Canal 12 web
