El maíz bajo riego en Chubut dejó de ser una apuesta aislada y empieza a consolidarse como una alternativa productiva estratégica, especialmente en los valles irrigados. En el Valle Inferior del Río Chubut (VIRCh), el cultivo muestra un crecimiento sostenido y un potencial que ya llama la atención de productores y técnicos.
Gracias al riego, el maíz puede alcanzar rendimientos muy competitivos, similares a los de las principales zonas maiceras del país. La combinación de disponibilidad de agua, buena radiación estival y baja presión de plagas genera un escenario favorable, siempre que se manejen correctamente la fecha de siembra, la nutrición y la elección de híbridos.
Este avance también se refleja en la superficie sembrada. En el VIRCh, el maíz ya supera las 1.000 hectáreas implantadas, un número significativo para una región tradicionalmente asociada a otros cultivos. El dato confirma una mayor adopción tecnológica y confianza de los productores en el cultivo.

Más allá del rendimiento, el maíz cumple un rol central en la producción de alimento para la ganadería local, especialmente para feedlots y establecimientos de engorde. Producir el grano en la región permite reducir costos de transporte, asegurar el abastecimiento y fortalecer la competitividad del sector ganadero, generando valor agregado dentro del propio territorio.
En este marco, se destaca el trabajo articulado entre el Cluster Ganadero del VIRCh, el Ministerio de Producción y la Asociación Maizar. En un establecimiento de Dolavon, se están realizando ensayos con más de diez híbridos de maíz, para evaluar su comportamiento agronómico, estabilidad y potencial de rinde en condiciones locales.
El maíz bajo riego empieza así a posicionarse como una pieza clave para el desarrollo productivo de Chubut, con impacto directo en la agricultura y la ganadería regional.

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Gracias por la nota!!