Mariana de Pablo Lloyd, una docente de 30 años y madre de un pequeño niño, perdió la vida en un trágico accidente el miércoles. La maestra fue embestida por una camioneta cuando circulaba en su bicicleta por Ruta Provincial N° 7, a la altura de Bryn Gwyn,a metros de la Escuela Agrotécnica N° 733 “Benito Owen”.
El impacto fue de una violencia extrema. Tanto, que este jueves por la mañana todavía podían verse restos del casco de la víctima sobre la calzada. Un detalle que no solo da cuenta de la fuerza del choque, sino que también abre interrogantes sobre el resguardo de pruebas clave para la investigación.

Velocidad, una pregunta central
En ese tramo de la Ruta 7, la velocidad máxima permitida es de 40 km/h. Hay cartelería visible y el contexto no deja margen para la duda: circulan estudiantes, docentes y trabajadores todos los días.
Por eso, una de las preguntas que ahora deberá responder la Justicia es directa y sin eufemismos: ¿hubo exceso de velocidad? La escena posterior al choque alimenta esa sospecha y será central en el avance de la causa.
Quién manejaba la camioneta
El conductor del vehículo fue identificado como Jaime Giordanella, actual director técnico del Club Social y Deportivo Dolavon. En las próximas horas, podría ser imputado por homicidio culposo, a medida que avance la investigación judicial.
Una obligación, no una sugerencia
En una zona escolar, bajar la velocidad no es una recomendación: es una obligación. La tragedia vuelve a dejar un mensaje tan simple como brutal:
A 40 se llega igual. A más, se mata.
La causa sigue en desarrollo, pero la muerte de la docente ya dejó una marca imborrable y un reclamo que se repite cada vez que ocurre una tragedia evitable en la ruta.
