El temblor, de 4.5 grados en la escala de Richter, se sintió con fuerza en Río Turbio, 28 de Noviembre y El Calafate. No se reportaron heridos ni daños de gravedad, aunque hubo alarma en la población.
Los habitantes de la cuenca carbonífera y la zona cordillerana de Santa Cruz comenzaron el miércoles con un sobresalto. A las 05:16 de la madrugada de este 11 de febrero, un sismo de magnitud 4.5 se originó en territorio chileno, pero su onda expansiva se percibió con claridad en diversas localidades argentinas, despertando a numerosos vecinos.
Según los datos oficiales procesados por el Instituto Nacional de Prevención Sísmica (INPRES), el fenómeno tuvo su epicentro a solo 12 kilómetros al norte de Río Turbio y a unos 122 kilómetros al sur de El Calafate, con una profundidad focal de 25 kilómetros.
El movimiento telúrico fue categorizado bajo la Escala de Mercalli Modificada, arrojando diferentes niveles de percepción según la cercanía al epicentro:
Río Turbio (Intensidad IV): Fue el punto más afectado en suelo santacruceño. Los reportes indican que el temblor fue lo suficientemente fuerte como para hacer oscilar objetos colgantes y generar ruidos en estructuras.
28 de Noviembre (Intensidad III a IV): El sismo fue percibido por gran parte de la población, especialmente por aquellos que se encontraban en reposo o en plantas altas de edificios.
El Calafate (Intensidad III): La villa turística sintió un movimiento leve que, si bien no generó alarma generalizada, fue reportado por residentes de los barrios más elevados.
Sin consecuencias materiales
A pesar del horario y la magnitud del evento, las autoridades de Protección Civil de la provincia confirmaron que, tras los relevamientos iniciales, no se registraron heridos ni daños en la infraestructura pública o privada.
Durante las primeras horas de la mañana, las redes sociales y las líneas de emergencia se poblaron de consultas de ciudadanos sorprendidos por el fenómeno, que también fue reportado en la ciudad chilena de Punta Arenas, ubicada a 214 kilómetros del punto de origen. Los expertos del INPRES mantienen el monitoreo preventivo ante la posibilidad de réplicas, aunque aclararon que este tipo de eventos son esperables en la región debido a la actividad tectónica de la zona sur del continente.
