A dos meses del inicio del incendio en el sector de Puerto Café, en el Parque Nacional Los Alerces, brigadistas y trabajadores afectados al operativo continúan reclamando respuestas concretas a sus demandas salariales y laborales. En un contexto de emergencia ígnea que implicó jornadas extenuantes y trabajo sostenido, sostienen que aún no hubo soluciones a planteos que consideran básicos.
“Seguimos peleando por lo esencial: reconocimiento salarial y profesional de nuestra actividad”, expresaron. Según indicaron, desde que comenzó el incendio vienen trabajando prácticamente a destajo, sin que se haya avanzado en mejoras vinculadas a su situación contractual ni a sus ingresos.
El reclamo se centra en que la emergencia ambiental sea acompañada por una respuesta acorde en materia salarial. “Si hay emergencia ígnea, hay emergencia salarial”, remarcaron, al señalar que su labor es esencial y no un lujo. En ese sentido, subrayan la necesidad de que el Estado reconozca formal y económicamente el rol que cumplen en la protección de áreas naturales.
Entre los pedidos concretos figuran un salario digno, el pase a planta permanente y una jubilación acorde a la tarea que desempeñan. También reclaman respeto y reconocimiento profesional, destacando que el combate de incendios forestales implica riesgo físico, desgaste y alta responsabilidad.
En sus declaraciones también señalaron la desigualdad en los ingresos dentro del sector público. “Si un ministro cobra cinco millones con aire acondicionado, que reconozcan nuestro trabajo es esencial”, afirmaron, en referencia a la diferencia entre los cargos jerárquicos y quienes trabajan en el territorio enfrentando el fuego.
Mientras se cumplen dos meses del inicio del incendio en Puerto Café, el conflicto laboral sigue abierto. Los brigadistas insisten en que su pedido apunta a condiciones dignas y estabilidad laboral, en consonancia con la importancia estratégica de su función en contextos de emergencia ambiental.
