Con 149 votos afirmativos y 100 negativos, la Cámara de Diputados dio media sanción al nuevo Régimen Penal Juvenil, que reduce a 14 años la edad de imputabilidad en Argentina.
La iniciativa, promovida por el Ministerio de Seguridad, establece un máximo de 15 años de prisión para delitos graves cometidos por menores y crea un esquema de sanciones alternativas para hechos menos graves, incluyendo tareas comunitarias, restricciones de circulación y monitoreo electrónico.
Uno de los ejes centrales es la creación de centros especializados donde se garantice el acceso a educación, atención médica y tratamiento por adicciones, con personal formado específicamente en niñez y adolescencia. También se refuerzan los derechos de las víctimas, asegurando su participación en el proceso penal juvenil.
Desde el oficialismo señalaron que la normativa actual, sancionada en 1980, resulta obsoleta y no ofrece herramientas adecuadas. En contraste, legisladores del peronismo sostuvieron que la discusión debería centrarse en políticas de prevención, inclusión social y abordaje de consumos problemáticos.
El proyecto ahora deberá ser tratado por el Senado.
