La Municipalidad de Trelew clausuró este sábado por la tarde una pesquera que operaba de manera clandestina en un inmueble de Roca al 2750, tras constatar graves deficiencias sanitarias y presunto daño ambiental. El procedimiento se realizó con participación de Inspecciones, Bromatología y la Policía del Chubut, con orden judicial de allanamiento.
La intervención llegó recién después de reiteradas denuncias vecinales y de inspecciones frustradas por un inmueble “siempre cerrado”: en ese contexto, queda en el aire si hubo desidia, tolerancia o alguna posible complicidad dentro del equipo de Gerardo Merino que permitió que la pesquera siguiera funcionando en las sombras.
Vecinos habían advertido por olores intensos y el presunto vuelco de residuos a desagües pluviales y canales sin tratamiento, generando contaminación. Las presentaciones fueron canalizadas ante el Centro de Atención Integral Ciudadana y el área de Bromatología municipal, que ya había intentado inspeccionar el lugar en oportunidades anteriores sin éxito.
Con la orden judicial correspondiente, el personal ingresó cerca de las 14 y constató indicios de actividad reciente: cajones con langostinos frescos, superficies mojadas y una cámara de frío asegurada con varios candados. No había personas en el interior al momento del ingreso, aunque desde Inspecciones señalaron que “era evidente que estaban trabajando”.
Durante el operativo, se presume que quienes se encontraban en el predio habrían abandonado el lugar por la parte trasera, que conecta con un baldío lindero, tras advertir la presencia policial. Minutos más tarde llegó un hombre en una camioneta, cuyos datos fueron registrados por la Policía, aunque no se identificó como responsable del establecimiento.
Las autoridades labraron las actas correspondientes y colocaron fajas de clausura en el inmueble, incluida la cámara de frío, que no fue abierta y quedará sujeta a resolución judicial. En caso de autorizarse su apertura y confirmarse la existencia de mercadería apta para decomiso, se avanzará con su destrucción. Desde el Municipio advirtieron que la manipulación y comercialización de alimentos sin habilitación ni trazabilidad representa un serio riesgo para la salud pública y que ahora se aguardará la presentación de un responsable ante el Tribunal de Faltas.
