El sector automotor vive días de contrastes. Por un lado, acuerdos comerciales con Estados Unidos y la Unión Europea permitirán importar vehículos con beneficios arancelarios. Por otro, febrero cerró con una caída del 25% en ventas de 0 km.
La eliminación del impuesto interno —18% para vehículos de más de $121 millones— abre la puerta a rebajas significativas. Algunas automotrices esperan la reglamentación oficial, mientras que otras ya movieron fichas.
Stellantis fue la primera en reaccionar al reducir un 20% el precio del DS7 E-Tense. En tanto, Toyota Argentina confirmó que ajustará sus valores una vez publicada la normativa.
El acuerdo con Estados Unidos también impactará en modelos importados que pagaban el 35% de arancel extrazona. En esos casos, la combinación de ambas medidas podría traducirse en una baja más marcada.
Para los consumidores, el mensaje es claro: se abre una ventana de oportunidades en el segmento medio y alto. Para las automotrices, el desafío será recuperar el ritmo de ventas en un mercado que atraviesa un momento de redefinición.
