La industria textil argentina sigue sin encontrar piso. Según el último informe de la Federación de Industrias Textiles Argentinas (FITA), el sector registró una caída del 25,7% interanual en su nivel de actividad.
El panorama se refleja también en el nivel de producción: en diciembre las empresas trabajaron apenas al 35% de su capacidad instalada, uno de los índices más bajos de toda la industria nacional.
Los segmentos más afectados fueron los tejidos y el acabado de productos textiles, además de los hilados de algodón, que registraron desplomes superiores al 30% en comparación con el año pasado.
El impacto más fuerte se observa en el empleo. Desde el cambio de gobierno, el sector ya perdió más de 19.000 puestos de trabajo formales, mientras que sólo en el último año se redujeron cerca de 11.000 empleos.
En paralelo, el crecimiento de las importaciones de prendas —principalmente desde China— genera preocupación entre los empresarios, que advierten sobre la pérdida de competitividad de la producción local.
Fuente: NA
