Una infección después de una cirugía terminó en tragedia y desató una emergencia sanitaria en Mendoza. Dos pacientes murieron tras contraer la bacteria Serratia marcescens, en un brote que ya suma cuatro casos confirmados en el Hospital Privado de la capital provincial.
La situación encendió las alarmas cuando médicos del Hospital Central detectaron síntomas inusuales en personas que habían sido intervenidas quirúrgicamente en el establecimiento privado durante octubre. La investigación encontró coincidencias en el uso de los quirófanos y en algunos procedimientos de preparación.
La respuesta fue inmediata: el Ministerio de Salud y Deportes suspendió preventivamente la actividad quirúrgica y dispuso la clausura de los quirófanos y la farmacia del centro médico. Además, equipos técnicos inspeccionaron las instalaciones y secuestraron distintos productos e instrumentos para buscar el posible foco de contaminación.
Uno de los pacientes murió en el Hospital Privado y el otro en el Hospital Central. Los dos casos restantes continúan bajo seguimiento, mientras que al menos seis personas más están en observación para determinar si estuvieron expuestas a la bacteria.
Por el momento, las sospechas apuntan principalmente a las salas de operaciones, aunque el origen de la contaminación todavía debe establecerse.
En medio de la investigación, las autoridades lanzaron una advertencia para quienes pasaron por el quirófano del hospital durante octubre: ante fiebre alta, dolor de cabeza intenso, vómitos, rigidez de nuca o cambios en el estado de conciencia, deben buscar atención médica inmediata.
Fuente: Minuto Uno
